miércoles, 6 de enero de 2010

1: Mírame bien me observo en mi cuarto, en este mar de lágrimas con este barco parto a un lugar donde cambiar mi alma al viento. Pensé en dejarlo todo, no puedo más lo siento... Un día gris, mire mi cara blanca en el espejo, notaba como oscurecía y lloraba el reflejo. Grito de desespero en el que espero tanto y nada, mi lápiz hace un nudo, me dibujo ahorcada. Cada momento es cada vez más lento y es que cuando duele tanto respirar no pasa el tiempo, no pasa nada, sentir se ha vuelto nulo, indago en mi interior en el dolor hoy sólo encuentro nudos. Dudo que se ate con más fuerza mi alma, al marcar todo de mi cuerpo y levantar mis palmas para rendirme, a estas alturas es más fácil hundirme, por más que lo intentes no sabes bien que decirme para animarme, ya nada puede hacerme sonreír, sé que escapar de esta forma es peor que huir, juro que esto no es lo único que me propuse conseguir. Todos los fallos que me han hecho caer, siento que no tengo fuerzas ni para poder vencer esta batalla que me abatalla el corazón, sé que haciendo lo que pienso perderé la razón. Me amarga el desazón, lloro sin control éste cuarto es tan oscuro que no puedo ver el sol. Soledad es lo que me invade, izando sueños mi alma se escapó del cuerpo y ya no tiene dueño. Y no lloro por llorar, siento que si no lo hago mi alma estallará en mil pedazos que se quiebran con la luz, he pensado en todo esto y mi ser clavó mi cruz.


2: Mírate bien te observo en tu cuarto, con tanto mar de lágrimas tendrás para rato, y no me harto de repetir lo mismo, si no eres tú la que te quieres no lo hará el abismo que has creado en tu interior. No te falta razón con tantos palos encima debes aprender la lección. Me duele más a mí que a ti, todo el dolor sigue dejándote tanto y te quedarás sin color. No olvides pese a todo los buenos momentos. Sé que los malos te podrán tras muchos intentos de levantar cabeza, pesa más la tristeza cuando con una mano escribas, con la otra reza. Te vi evadiéndote al hacerte daño, piénsalo bien cuando te veas tirada en el baño los cortes en tus muñecas derraman sangre, te curas las heridas con tiritas de alambre. Entiendo tu dolor, te duele el corazón, te regalo mi fuerza para afrontar la situación, no es indolencia, tú no lo entiendes yo hilare a conciencia el hilo del que pendes. Y qué pretendes, esto no es nada nuevo aquí tus sentimientos son lo único que muevo, no luchas tú, no lucha nadie, es más fácil rendirse que esperar a que esto cambie. Es una vida y quizás demasiadas épocas, no tires la toalla por pasar mal unas pocas, comparte tu sonrisa con cada persona, si se esfuma abre tu corazón y reacciona...

No hay comentarios:

Publicar un comentario